en la eternidad de la noche
adormecida
las inmesas horas se estancan parecidas
como perlas de cristal
lagrimas de aves las gotas de lluvia penden
de las hojas de la calle
los ruidos de este desierto de ripio
comienzan a lastimar mis sienes
y los parpados livianos no quieren descansar
alli afuera la lluvia moja las veredas
que no estan
y la luz de la calle empaña mi pesar
mas allá de las nubes las adivino
siempre eternas las estrellas proliferas
glaciares con sus tonos marciales
completan las figuras
allá en e azul insondable
figuras perfectas
esbeltas magistrales
28-4-2012 en la madrugada A. C
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